─Te lo dije, hermanita. Enviar a Zoey, no fue buena idea. ─Estamos hablando de tu propia hija, Serith. ¿no te importa que casi haya muerto en la primera prueba? ─Es una buena para nada, ella no merece el apellido Evenigh. ─Tú tampoco, hermano, y sin embargo lo llevas a cuestas. Serith de Evenigh, observaba a su hermana con un profundo rencor mientras, esta observaba desde una ventana ─Serith ─dijo tomando por sorpresa al hombre. ─¿Sí, hermana? ─Me odias, ¿cierto? ─preguntó la mujer sin voltear a ver a su hermano. Serith se puso tenso. ─¿Qué? ¿Cómo puedes pensar así, hermana? Soy tu guerrero más fiel, soy tu hermano. ─Eso no puede evitar que me odies ─replicó Dagha─. Conoces mi forma de pensar. Tu vida y la de tu hija, no me interesan en lo más mínimo ─dijo volteando levemente haci

