Se cumplía exactamente quince días desde que Camilo se había ido con Sabine, el pelinegro se encontraba en la sala viendo desde su celular la última foto que se habían tomado antes que todo empeorara por las acciones que provocó aquella mujer que decía llamarse Cristina Holmes. Todo se vio afectado por toda la envidia y odio que ella destilaba a su relación, Lancelot seguía en la búsqueda de ambos pero pareciera que la tierra se los hubiese tragado, por ningún lado había rastros de los dos. Alan lloraba en silencio para que nadie escuchara su lamento, se dijo a sí mismo que llorar no le traería de vuelta a su novio que debía luchar por su felicidad porque nadie se la podía arrebatar. Su celular recibió una notificación al ver de quien se trataba le causo un poco de sorpresa, era Clarisa

