Mis amigas y yo ya estábamos listas la Loretta, nos mandó usar unos vestidos negros, cuello de tortuga ajustados en la cintura, pero con la falda un poco amplia, unos pocos centímetros encima de la rodilla, con unos zapatitos negros de tacón no muy altos. Cosa que agradecí internamente porque caminar en zapatos altos, no era mi fuerte perdidamente. La fiesta sería en el jardín todo estaba de sueños, había luces ubicadas en ciertos lugares que hacía que el jardín se viera como bosque de cuento de hadas, había una pista de baile, de madera en medio del jardín, está era rodeada con mesas con pulcros manteles blancos. Encima todas, las plantas eran iluminadas por más luces led. Los invitados comenzaron a llegar y cielos Mía tenía razón, gente importante había llegado a esa fiesta, personas

