Capitulo: 01

1453 Words
En la vida nada es fácil pero definitivamente, la que me a tocado a mí es una muy dura. Después de pasar por tanta mierda me pregunto ¿Habrá un final feliz para mí? Es una pregunta que me hago desde aquel día dónde supe que en mí, crecía un hermoso milagro. Toco mi hermosa panza ya que siento a mi bebé moverse, sonrió un poco al saber que a pesar de todo aún tengo por quien luchar. Ella es mi razón de permanecer en pie. Aunque cada día es más difícil. — Señora... – Escucho como mi mano derecha Lee Jung-su me habla. — ¿Que? — Su abuelo espera por usted. — Por mi que se vaya al infierno. – Respondo entre dientes. — Señora... — Sí, si ya se lo que dirás, mejor vamos. Camino delante de él, disimulado la molestia en mis pies hinchados, entro a la oficina del viejo que tanto odio y de quién llevo su asqueroso ADN. —¿Que es lo que quieres Ivanov? – La respuesta que recibo es un puñetazo que me manda directo al piso. Lee intenta intervenir pero con solo una mirada mía se detiene. — ¡Eres una perra estúpida! – Escucho su grito, solo sonrió sintiendo el sabor metálico de la sangre en mis labios. — ¿A que debo tus hermosas palabras? Abuelo. – Digo con ironía, mientras me levanto como puedo ya que con mi enorme panza todo es difícil. — Te advertí que te comportes, que dejaras atrás esa sucia vida que llevabas. Ahora debes ser y actuar como toda una dama, ¡Pero te comportas como una maldita loca! – Me Grita. — No se de que estás hablando. – Digo como si nada. Y de nuevo siento mi cara arder por el bofetón que me da. — La próxima vez te lo devolveré. – Le advierto. — ¿En serio? Si sabes que justo ahora podría ordenar darte una paliza y así deshacernos de ese engendro. – Me habla con malicia. — ¡Cállate! Con ella no te metas. — ¿O qué? ¿Acaso no te has dado cuenta? Estás sola querida, ya no cuentas con nadie y este perro rabioso al que también le abres las piernas, es a mí a quien le trabaja y cuando quiera puedo presindir de él. – Habla refiriéndose a Lee. Pero él se equivoca, no estoy totalmente sola. — Saquénlo de aquí necesito hablar a solas con mi querida nieta. – Ordena y todos sus matones obedecen, veo como sacan a la fuerza a un muy furioso Lee. — ¿Que es lo que hice ahora? – Pregunto aunque se bien el porque está así. — Mataste a uno de los inversionistas más importantes de esta empresa. – Me gruñe. Y sonrió. — El se lo busco. Era un maldito puerco. – Escupo con asco. — ¡No es tu maldito problema! Lo que ellos hagan o dejen de hacer a ti no te debe importar. — ¡Violaba niños! – Grito furiosa. — ¿¡Y eso a tí que!? – Me grita y siento el impulso de pegarle un tiro en su miseria. — ¿A mí que? Que a tí no te importe lo que hacen tus amigos aquí en esta empresa no quiere decir que yo sea igual. ¡El asesino a su asistente y luego violo a su hijo! – Digo con rabia y me encaro a él. Si no fuera por mi estado cada golpe que me dió se lo habría devuelto. — A tí lo único que debe importar te es mantener intachable la imagen de esta empresa y asegurarte que todo salga bien en los negocios. ¡Solo eso! Lo demás no te incumbe. — ¡Pues seguiré cortando pelotas! Porque no dejaré que nadie aquí joda a un inocente. – Digo y enseguida lo escucho burlarse de mí. — ¿Ahora eres una defensora de los más débiles? ¿Eso es algún complejo tuyo? ¿Es porque a ti nadie te pudo proteger? Deja ya tu pasado, se que te violaron cuando estabas a punto de casarte, se todo lo que hiciste y ¿Sabes algo? Eres tan... Estúpida, fuiste por el mundo asesinado a violadores y que ganaste, ¿Te sientes en paz, ya pudiste olvidar todo? — ¡Cállate! – Grito. — ¿Por qué? Tu sabes bien que aunque asesines a diario a uno de ellos siempre habrán más, tú fuiste una víctima y como tú muchas más y ellas no andan como locas matando. — Pues yo sí. Y lo seguiré haciendo porque quiero, y porque puedo, se que en el mundo hay millones de puercos como los que he matado pero cuando elimino a uno se que ese ser, jamás tocará a nadie más, con eso me basta. – Respondo con rabia y él enseguida me toma del cuello impidiendo me respirar. — Harás lo que yo diga, o eso... Pagará las constancias. – Señala mi panza, luego me suelta, intento desesperadamente respirar de nuevo. — No me importa si todos aquí son violadores, asesinos o ambas cosas, aquí lo importante es que nadie lo sepa. Siempre hay que mantener nuestra imágen limpia ¿Entendiste? – Pregunta y a pesar de todo solo asiento ya que no puedo seguir arriesgando la vida de mi bebé. — No asesinaras a nadie más, y así yo me evitaré limpiar toda tu mierda. — Lo único que me detiene de pegarte un tiro es mi bebé, lo sabes ¿Verdad? – Susurro y lo veo sonreír. — Sí, lo sé y aprovecharé muy bien esa ventaja ya que sabes lo que pasaría si intentas algo, pero no solo está tu pequeño bastardo... — ¡No le llames así! – Le gritó y él me toma del cuello nuevamente. — Le digo como yo quiera. Pero sabes que no es lo único que tengo en mis manos también están esos asqueroso ancianos y tú querido esposo. – Me dice sonriendo con maldad. Me muestra una imagen de ellos. Me tenso, maldita sea. — Prometiste dejarlos si venía contigo. – Hablo como puedo ya que cada vez hace más presión en su agarre. — Y lo hice, ya que aún están con vida pero jamás prometí perderlos de vista. – Habla mientras me arroja al sillón. — ¡Eres un maldito! – Gruño. — No, solo me aseguro de mantenerte sin ningún movimiento... Ahora largo, has bien tu trabajo y se una excelente empresaria, comportate y luego cuando los encuentre te podrás ir a seguir jugando a la casita feliz. Lo miro con odio mientras salgo arrojando la puerta, mi panza duele un poco así que se que debo calmarme. — Lee, nos vamos. – Le digo al verlo venir hacia mí. Ambos caminamos a mi oficina para buscar mis cosas. — Sophia, cancela todos mis compromisos. — Si Señora. – Me responde ella. — ¿A su casa señora? – Me pregunta Lee. — No, Llévame a mi lugar, necesito alejarme de todo aunque sea por hoy... O regresaré y lo mataré sin importarme las consecuencias. – Hablo entre dientes. Y ambos nos observamos. Es increíble como Lee Jung-su llegó a mí ya que a él lo asignó mi abuelo para que fuese mi sombra, pero lo que él no sabe es que Lee y yo tenemos una historia del pasado, y ese es su error ya que Lee me debe su lealtad a mí y no a él. Observo las olas golpear las rocas con fuerza, y solo me permito respirar ese olor a libertar. Mi mirada se pierde en cada choque y por fin puedo apagar por un momento mis sentidos, no pienso en nada más y solo observo. El tiempo pasa y cuando reaccionó ya está oscureciendo, me levanto y camino hacia el auto, Lee al verme enciende el motor. — Señora tengo todo listo. – Suspiro con alivio pues es algo que me devolverá algo de libertad. — Bien, ¿Te aseguraste de que nadie te siguiera? — Lo hice, sabes que hago bien mi trabajo. – Me responde. — Sí, lo sé. Esperaremos que haga su viaje, así será más fácil. – Respondo. — Señora deje de meterse en problemas, al menos hasta que logre su objetivo. – No respondo, pero se que tiene razón, debo calmarme... Por ahora. Nota: ¡Hola a todos! Ahora sí comenzamos con todo. Trataré de actualizar al menos dos veces en la semana. Tengan paciencia ya que estoy un poco bloqueada... Espero les guste el cap. Y prepárense... Porque será maratón de tres cap. Así que faltan dos más.😘😘 XOXO Nos leemos más tarde 🤗
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD