Salimos del jacuzzi y cambió la ropa de cama mientras, mi esposo fue a la cocina para traer algo de comer. *** —Voy a la cocina y está la comida que hizo la cocinera guardada, les pido a todos que se retiren y no vengan hasta el lunes, son las cuatro de la tarde del sábado y no quiero a nadie rondando por la casa, tomó una bandeja para subir nuestra comida. Coloco todo en la terraza y disfruto de la comida con mi mujer, la que solo lleva puesta una pequeña bata de seda, la cual me tiene loco, pero debo dejarla descansar un rato porque esto es nuevo para ella. *** — ¿Qué tanto piensas amor?— ¡En la mejor manera de quitarte esa diminuta bata! — ja, ja, ja, ¿puedo aportar ideas? — ¡Estoy abierto a sugerencias! — ja, ja, ja, me temo que eso va a tener que esperar, quiero ir a tomar sol a

