Llego el gran día, estoy muy nerviosa, aunque para algunos sea algo tonto, para mí es un día muy importante porque ¡hoy me caso con el hombre que amo, una boda por amor y no por contrato! Hoy seré la protagonista, es muy diferente el sentimiento, ¡en la primera boda me sentía una usurpadora ocupando ese lugar que claramente no era mío! ¡Pero hoy nada puede opacar mi felicidad! — buenos días, Gabi, ¿cómo amaneces? — bien, Kami ¡supernerviosa, pero feliz! — ¡Amiga, estoy muy feliz por ti! Te mereces esto y más, me alegra que las cosas se dieran de esta manera y que sigas en la familia, ¡eres una hermana para mí! — Kamila, gracias, por tú hermosas palabras. — hijas, ¿cómo están? — bien, suegra. — ya llegaron los estilistas y Joel, ¡no para de llamar a preguntar por ti! — mamá

