Estoy muy asustada, no medí las consecuencias de mis actos. Pero debo decir que fue muy liberador enfrentar a Joel y gritarle las cosas en la cara. Me molesta esa actitud de víctima ¡Si existe una víctima esa debería ser yo! Aunque a estas alturas ya ni eso me considero porque la realidad es que yo decidí ayudarlo en la boda. Como me pesa esa decisión, he descuidado mis objetivos, yo debería estar enfocada en mi carrera y aquí estoy estancada en todos los problemas de Joel. Lo único bueno es mi hijo y, sin embargo, también actué de forma inconsciente, si veo en retrospectiva, ¿no sé en qué momento me perdí de nuevo luego del engaño? Yo había recuperado mi vida, pero como siempre apareció Joel y todo se fue al caño. Las contracciones se han detenido y aunque es imposible, solo deseo tom

