Cállate Mafer, ¡a mi esposa, la respetas qué sea la última vez que te diriges a ella! ¿Está claro? ¡Aquí la señora es ella! Se hará todo como ella lo disponga, no te equivoques, te dije claramente, seré responsable de mi hijo, ¡pero no me voy a casar contigo y nunca escucha bien, nunca me voy a divorciar de mi esposa, menos por ti! Gabi amor, hablemos, yo hago todo lo que tú quieras, pero escúchame. —y tú bájate de esa nube, qué tu hijo así sea hijo de mi hermano, no obtendrá nada porque Gabi es dueña del setenta y cinco por ciento de los bienes de Joel, ¡así que Mafer te recomiendo que te vayas porque si lo que buscas es el dinero llegaste al lugar equivocado! —¿Eso no puede ser cierto Joel tú firmaste los acuerdos con ella también? —¡No, mi esposa es dueña de todo lo mío! — ent

