Desperté algo desorientada, veo a una enfermera, que me sonríe — ¿Cómo se siente, señora Fuente Mayor? —¡bien! Buenos días y justo cuando menciona el apellido, todos los recuerdos vienen a mí ah por dios, veo mi brazo el cual está vendado, ¿cuántos puntos tengo en la mano? — ayer tuvieron que operarla, ya que un vidrio afecto el tendón y también tenía pequeños residuos de vidrio dentro de la herida. — ¿Qué hora es? — las once de la mañana sus familiares no se han movido de aquí, yo les pedí que se retiraran para tomar sus signos vitales, ¿quiere que los haga pasar? — ¡sí! Por favor — Gabi, amiga, has despertado, ¿cómo te sientes? —¡bien! Ahí Kami, estoy muy avergonzada por cómo te traté ayer, perdóname tú eres mi hermana y rompo a llorar, ¡no me vayas a dejar sola ahora más que

