Al llegar al departamento, solo encuentro a mi esposa y mi hija, eso me hace respirar tranquilo, les pido que tomen asiento y les platico todo lo que paso, ellas no salen de su asombro. —¡Ese idiota! ¿Cómo se le ocurre hacerle eso a Gabi y con esa cualquiera? ¡Ya no me importa si él se siente como la mierda, yo estuve apoyándolo cuando todo paso! Él debió superar todo eso antes de venir a jugar a la casita feliz con Gabi, ella no es un objeto el cual él toma y desecha como se le da la gana desde hoy, no quiero saber nada de él, es más, me voy a casa de mi amiga, la cual no ha dormido de la angustia. Ella no quiso venir aquí porque dijo que su deber era estar con su esposo y por eso quería estar sola en su casa esperándolo, para apoyarlo, ella cree que hubo algún problema con su negoci

