Salimos del ascensor y nos dirigimos a la oficina, espero que no pienses en dejarme porque te aclaro que no lo voy a permitir, soy el jodido hombre más afortunado de este mundo por tenerte a ti como mi mujer. — ¿Tendrá que hacer muchos méritos, señor Joel? ¡Le recuerdo que aún no soy su mujer! — los haré, y mejor que eso, ¡eres mi esposa! Prepárate que esta noche tenemos nuestra primera cita, la beso con lentitud hasta que abren la puerta. — ¿Con qué en esta empresa nadie sabe tocar una puerta? *** —Hay hermano, deja el drama y la oficina no es para hacer esas cosas, para eso tienen su casa. —¡Siempre tu hermanita linda! *** —¡Ya dejen de pelearse, ven amiga, tengo mucho que contarte! —las tengo que dejar, voy a algunas reuniones de negocios, hermosa, recuerda que te vengo a

