Narra Salvatore La miraba fijamente comerse un tarro de helado de su sabor favorito sentada en el mueble con las piernas cruzadas, un moño deshecho que le quedaba espectacular y con mi camiseta puesta, que por cierto me encantaba verla llevar mi prenda. Con una copa de vino en mis manos sentado frente a ella, la disfrutaba al mirarla. -Por que me miras tanto? - me preguntó lamiendo la cuchara Apreté mis labios por aquella acción tan provocativa. -No puedo hacerlo? - le cuestioné Rió por debajo. -Todo lo que quieras - me dijo llevándose otra cucharada de helado a su boca. La verdad es que pasé tanto tiempo sin ella, que ahora que vuelvo a tenerla me cuesta aceptar que realmente la tengo otra vez solo para mí. Creo que nunca habíamos pasado tiempo tan ínti

