Narra Elira Hoy habíamos decidido hacer un almuerzo en la mansión, invitamos a Amelia, Adriano, Enzo y su mujer Alicia, pues anunciaríamos la gran noticia. Decidimos hacer la reunión familiar en el gran jardín, llevamos la mesa hacia fuera y allí nos sentamos todos a degustar la rica comida. -Comete todas las espinacas mi amor - escuché a Salvatore decirme, ustedes ya saben que no me la pondrá fácil, ¿cierto? Me tendrá los ojos encima las veinticuatro horas del día. -Deja esa mujer comer lo que le guste - le dijo Adriano a su hermano. Él siempre andaba defendiéndome. -¿Es tu mujer o la mía? Por cierto, ¿Cuándo nos vas a traer una chica? Empezamos a dudar de tu masculinidad- lo molestó Salvatore. -Ya va a comenzar el espectáculo- murmuró Enzo con gran sonrisa, an

