Lina
-Lina.
Al escuchar la voz de mi madre abrí los ojos y me senté en la cama. No le contesté porque me quedé admirando la foto que tenía en mi mano.
¿Era real?
La misma foto que había soñado, Pero ¿Como era eso posible?
Era imposible que yo la haya tomado, nunca dejaba mi habitación mientras el sol reinaba en la ciudad, y aquella estatua era alumbarada por el.
La puerta se abrió logrando asustarme.
-Te dije que tocaras antes de entrar.
-Son las 22, estamos por comer, pasa un momento con nosotros.- mi madre al parecer nunca se cansaba de pedirme lo mismo.
-Debo salir.
Suspiró alto y salió de mi habitación.
Yo me apresuré a vestirme y sin cruzarme con alguien de mi familia, salí a la calle.
La vida nocturna era la mejor de todas, no me tocaba con muchas personas, a excepción de los fines de semana, no debía soportar el estúpido sol.
Sabia donde se encontraba esa estatua, hace años ese lugar era famoso ¿Por que habría dejado de funcionar?, en fin.. llegué a ese viejo museo, al cual no hacia falta hacer mucho para entrar, no tenia nada parecido a algún seguro. En medio del patio se encontraba esa estatua, era ella.. la protagonista de la foto que tenía en mi mano con la unica diferencia que esa tenia la luz del sol directamente en ella , la que yo veia la recibia por medio de la luna.
Le tomé una foto con mi celular, luego la revelaría.
Me hubiese gustado ponerle un nombre a la foto, algo asi como "la luz de la luna", pero era simplemente imposible.
Al fin y al cabo la Luna nunca tuvo luz propia, siempre la recibió del Sol.
****
Lina.
-¡Puedo ver tus piernas!.- exclamó cuando me di cuenta de que había entrado a mi sueño.
Por inercia miré sus manos, pero yo solo veia eso.. no habia más que mirar aparte de sus manos.
-¿Te gusta mi ropa?.- le pregunté.
-Si, me gusta el color azul.
Miré mi cuerpo y solo en ese momento reaccioné, en la serie de sueños siempre vestía de maneras diferentes.
-¿Tu ropa como es?.
-Te reirás cuando la veas.
Sonreí, el tenía esa esperanza de que lo vea, y se sentia genial. Pero seguia preguntandome ¿Que clase de hombre estaba soñando?, y aunque suene estupido, ni siquiera me importaba el porque tenía una foto que yo no habia tomado.
-¿Por que?.
-Es celeste, pero es infantil.
-¿Infantil?
-Tiene pequeños dijbujos; lunas y estrellas.
-No me parece infantil ¿Es un pijama?.- reí.
-Suele cambiar, pero mayormente si, es un pijama.
-La mia tambien, y te te repito, no me parece infanti, aunque aun no se tu edad.
-Tengo 32.
-Tengo esa edad tambien.- le dije.
-El destino.- sus dedos se entrelazaron.
-Fuí al museo.- dije de repente.- Tomé una foto a esa estatua.
-¿En serio?.- sonó emocionado.- muestramela.
El no podia ver mi mano, pero si mis piernas, no debía pensar mucho que hacer...
Su mano derecha tomó la fotografia y al hacerlo la punta de sus dedos tocaron mi rodilla.
Desperté de repente, y esa noche lo unico que ocupaba mi mente, era la calidez que sentia en esa rodilla, la foto que ya no tenia.. no importaba.