Navidad es complicado. Muchas compras. Gente alterada corriendo de un lado a otro. Sin saber que comprar, que regalos, que comida.
Pues... Aquí en Londres estoy yo sola de mi familia, por lo que no tengo ni que comprar regalos y la comida no es demasiado problema.
Así que ahora estoy en un restaurante bastante hogareño comiendo una rica comida. Adoro este lugar. De echo, estoy aquí desde la mañana.
Lo entretenido, es que hace unos días hicieron una especie de juego del amigo invisible. Le pidieron a cada persona del restaurante que escribiera en un papel un deseo de navidad junto con la dirección donde dejar el regalo. Luego buscaron los papeles, los mezclaron y los repartieron.
Obviamente yo solo escribí en broma "Deseo un Tom Hiddleston bajo mi árbol de navidad... y si tiene un libro de Shakespeare en sus manos, mejor... o que Salamandra acepte mi libro" seguido de mi dirección. Aunque yo vivo en el departamento 2J de mi edificio. Pero bueno... al cabo y que no creo posible que me den ese regalo. Aunque todo puede pasar en navidad.
Pues a mi me tocó un señor que quería paz mundial... le mande la película de Miss Universo y un cd de Imagine de John Lennon... era lo más cercano que podía conseguirle. Y una nota que decía "Es lo mas cercano a la paz mundial que puedo ofrecerte, amigo. Suerte".
No me juzguen, es la verdad.
No soy capaz de conseguir la paz mundial. O al menos no desde mi posición, así que pobre sujeto.
Cuado termino la cena, después del festejo y brindis me dispuse a ir a mi casa. Es decir, tampoco que me interesara quedarme en el bullicio.
Salgo del restaurante después de pagar, quedaba a unas dos cuadras de mi apartamento, así que camino tranquila cuando los fuegos artificiales empiezan y frunzo el ceño.
Cuando justo antes de llegar al edificio me topo con un cachorro agazapado contra una pared. Hago un puchero y voy a cargarlo para seguir caminando al edificio tapándole las orejitas al perrito.
Entro tranquila aferrando al cachorro contra mi para subir las escaleras. Es decir, no voy a usar el ascensor si estoy en el segundo piso... no soy tan vaga.
Llego a mi piso sonriendo haciéndole cariños al cachorro. Amo a los perros, con todo mi corazón. Saco las llaves del bolsillo cargando al cachorro con la otra mano. Abro la puerta como puedo y entro para cerrarla detrás de mi con una patada.
Bajo al cachorro y este comienza a corretear por el lugar. Camino a la cocina para buscar un plato hondo viejo y llenarlo de agua fría. Lo dejo en el piso para el perro. Miro hacia la sala y parpadeo confusa al ver las luces encendidas...
Yo las deje apagadas.
Frunzo el ceño al escuchar la musiquita de las luces del árbol de navidad. Eso también lo dejé apagado. Achino los ojos y tomo un cuchillo de la cocina rápidamente para caminar a la sala.
Entro en la sala y doy un vistazo panorámico de la sala. El cuchillo cae de mis manos cuando veo el árbol de navidad. O mas bien quien estaba sentado bajo este sonriendo.
¿Saben? Debí haber especificado "Deseo un Tom Hiddleston desnudo bajo mi árbol de navidad" ¿porque demonios no especifique?
- Hola - dice como sin nada. Sigo estática parpadeando en shock. Paso saliva y miro a todos lados para ver la puerta del baño -. ¿Todo en orden?
- S-si... dame un m-minuto - murmuro tartamudeando y corro al baño trabando la puerta detrás de mi.
¡¿Qué carajos acaba de pasar?!
Me pellizco el brazo varias veces el brazo. Debe ser un sueño... no, no es un sueño, porque estoy segura que yo lo hubiera soñado desnudo. Salgo del baño y regreso a la sala.
- ¿Cómo entraste? - pregunto pausado intentando conservar la calma.
- Tu vecino me dio la llave, le pareció una broma pintoresca... - si, si, pues él se hará cargo si terminas violado al final de la noche, Hiddleston.
- ¿Y como sabes lo del...?
- Mi hermana Sarah es tu... ¿amiga invisible? del restaurante - dice tranquilo y puedo notar que tiene un moño en el hombro. Suelto una risita involuntaria. Que tierno.
- Y acaba de encajar todo - comento negando y lo miro atenta para suspirar como enamorada -. ¿Comiste?
- Si, antes de llegar - dice y se levanta para acercarse a mi -. Feliz navidad - besa mi mejilla y puedo jurar que me derrito aquí mismo. Suspiro tontamente sonriendo.
No te desmayes, no te desmayes, no te desmayes.
¡No voy a desmayarme! Está Tom Hiddleston frente a mi, no pienso cerrar los ojos ni un condenado segundo.
- F-feliz navidad... - digo aún atontada, para después aclararme la garganta - ¿Y porque aceptaste hacerme la peor o mejor broma que me han hecho?
- Me pareció divertido.
- Y yo que creía que el de las bromas estilo Prank Stars era Robert Downey Jr - comento divertida y Tom ríe con su maldita risa dignamente británica.
Suelto un chillido digno de una fangirl. Lo que lo hace volver a reír -. No te burles de mi fangirl interior - comento algo apenada.
- Descuida... de echo, Sarah me comentó que escribiste un libro y esperabas que una editorial lo acepte - oh dios, ¿es que su hermana no podía quedarse callada? Muero de vergüenza. Y de seguro estoy mas roja que Paul Bettany como Vision.
- Si, ehm... lo mande hace unos días... - subo y bajo la cabeza asintiendo algo cohibida.
- ¿Tienes otra copia? ¿Puedo leerlo? - pregunta interesado y abro los ojos de par en par para asentir varias veces.
*
Y FIN.
Hasta aquí llega el One Shot
Espero les haya gustado... no olviden votar y comentar, mis amores
Es hermosooooo
Bueno... eso es todo por ahora...
- EatComments.
Nah, mentira, era una broma, ya saben... 28 de Diciembre
*
Unas horas más tarde estábamos los dos en el sofá tomando café y Tom leía el manuscrito de mi libro. Yo estaba ya sin uñas. Es decir, a Hiddleston le encanta Shakespeare y lo mío ni se le compara. Así que me pondré a rezar.
Que no lo odie. Que no lo odie. Que no lo odie. Que no lo odie.
- Deja de comerte las uñas, no soy un crítico de lectura - comenta sin dejar de leer sonriendo de lado y suspiro resignada para tomar mis manos por detrás de mi espalda. Sigo mirándolo atenta. Supongo que le estará gustando, es decir, sigue leyendo... y si a mi no me gusta un libro dejo de leerlo.
Muevo el pie inquieta observando sus expresiones mientras lee. Me mordisqueo el labio, pero no por nervios, nop.
Verán, hay algo que se llama hormonas y este sujeto esta alterando todas y cada una de las hormonas de mi cuerpo. Por lo cual, me estoy conteniendo de saltarle encima y posiblemente violarlo.
Ese sería el mejor regalo de navidad de toda la vida.
Sigo ida en mis pensamientos de control de hormonas, pensando posiblemente en la cosa menos sexy del mundo, que no noto el momento en el que Tom dejó de leer.
Tampoco noto el momento en el que se acercó a mi.
Tampoco cuando se puso frente s mi.
Pero si noto cuando presiona sus labios contra los míos un momento para separarse sonriendo y volver a leer.
- Feliz navidad - comenta tranquilo mientras yo sigo estática.
¿Ahora si puedo desmayarme?