. . . . Martina —Buenas noches— saludo amablemente a mi acompañante. —Martina, Hola— dice poniéndose de pie y besando mi mano, arregla la silla que está a su lado para mí, me siento, él lo hace después de mí y pide una bebida sin nada de alcohol para mí, recuerda que soy madre, es muy considerado de su parte. —Creo que llegue muy temprano— observo a la puerta, buscando una señal de Valery y su esposo. —Lo siento, mi hermana tiene muchas cualidades, pero entre ellas no está la puntualidad— manifiesta con las piernas cruzadas y sus manos sobre la rodilla. —Ya veo— expreso con una leve sonrisa. —¿Cómo están los bebés?— pregunta tomando un sorbo de su trago. —Están preciosos— contesto con una sonrisa de oreja a oreja, pensar en ellos calienta mi corazón. —Me imagino, igual que su m

