Vanessa camina por el laboratorio con suma paciencia y parsimonia, chequeando sus experimentos, administrando las drogas necesarias a sus “pacientes” mientras Misael yace en una camilla completamente inmóvil, sedado, sin comprender lo que sucede a su alrededor como si realmente no estuviera allí. ― Misael ― susurra Jamie al verlo en ese estado, ella no se encuentra en mejores condiciones y su cuerpo ya no puede resistir más, las quemaduras de su piel arder de sobremanera y es que su habilidad se ha desbordado debido a tanto suero en su sistema que comienza a quemarla cuando es obligada a usarla. ― Despierta, tenemos que salir… ― solloza. ― De nada servirá… ― Francis ríe sin poder mantener la vista en un lugar fijo ― Carajo vamos a morir así porque somos engendros. ― No es así

