Mientras nos acercábamos a la frontera, el olor de los forajidos era fuerte. Podíamos escuchar los gruñidos, el chasquido de mandíbulas, lobos gimiendo al ser heridos. Un forajido saltó de los arbustos, derribando a Greg al suelo. Greg lo pateó, levantándose y atacando al forajido. Me detuve y miré alrededor, sintiendo más en los arbustos. Me comuniqué telepáticamente con Nick y Oscar para mantener nuestras espaldas juntas, para que no hubiera un ataque sorpresa. Uno saltó, corriendo hacia mí. Esperé hasta que estuviera listo para lanzarse, y cuando lo hizo, salté a un lado, haciéndolo fallar. Cayó de lado, revelando su estómago. Salté sobre él, con las garras extendidas, y le arranqué el estómago. El forajido aulló de dolor, y le agarré la garganta, arrancándosela, y acabando con su mise

