Perspectiva de Tovi Me desperté a la mañana siguiente, completamente descansada. Dormí de maravilla anoche. Miré hacia abajo y vi que el brazo de Greg todavía estaba alrededor de mi cintura, como si ninguno de los dos nos hubiéramos movido en nuestro sueño. Me giré y me acurruqué contra su pecho, inhalando su aroma a lluvia y pino. Me sentía tan relajada y cómoda allí, en sus brazos. Él apretó su abrazo, acercándome más. Me reí un poco y él entreabrió un ojo. —Buenos días, hermosa —dijo con voz ronca—. Espero que hayas dormido bien anoche. Yo sé que sí. —Sí, lo hice —respondí—. Fue la mejor noche de sueño que he tenido en mucho tiempo. Maldita sea, era sexy incluso por la mañana, con su largo cabello rubio enmarcando su rostro, la barba en los lados de su cara y la mirada soñolienta de

