Narra Nahuel Mientras estábamos en clases, no dejaba de pensar en lo de vivir con Dani. Cuando papá lo dijo, parecía un chiste, nada más, pero ahora parecía que sí podría irme con él. Me sentí raro. Sentí una mezcla rara de tristeza y felicidad. Dejar a mis papás me ponía triste, pero me gustaba la idea de estar siempre con Dani. Suspiré y copié en mi carpeta lo que la profesora había escrito en el pizarrón. —Nahu, ¿estás bien? —me dijo bajito Cami. —Sí... —¿Seguro? Estas muy serio... ¿Es por Daniel? La miré y volvía a mirar mi carpeta sintiendo la cara arderme un poco. ¿Era muy obvio que estaba pensando en él? Suspiré y seguí copiando lo que estaba en el pizarrón. Cuando terminé, la miré, ella me estaba sonriendo. De repente, sonó el timbre del recreo, me agarró del brazo, se levantó

