El capitan puso una sonrisa y sabía lo que era Elena del cual estaba seguro que el general Fran no aguantara mucho. — Su majestad, ¿Cómo te han tratado? — — Muy bien, me complace mucho este lugar y me sorprende ver a mujeres demasiado hermosas como guerreras y no como Duquesas — — Ya veo, es normal que no se vea en la capital mujeres que peleen y acá solo se elige a dos Duquesas como representación del reino y solamente son las familias más adineradas — — General no quiero que la señorita Elena vaya a las batallas y quiero que le refuerce su estudio de responsabilidad de esposa y protocolo del Reino — — Su majestad, veo que se ha interesado mucho en ella — — ¡Sí!, es posible que me la lleve conmigo — — ¡Ya veo!, será una perdida muy significativa para este lugar y seguro se pondrá

