Después de lo sucedido el dueño les quiso atender y se disculpaba constantemente, la gente de alto rango y los dé al rededor no dejaba de mirar a Elena, sin embargo, estaba tranquila como ella es naturalmente. — ¿Qué es aquel lugar que se ve al fondo? — — Elena amor, ¿Cuál lugar estás viendo? — — El que está allá al fondo, grande de piedra y tiene una estructura redonda — — ¡Vaya!, Elena tienes ojos de águila, desde acá con costos se mira la estructura — — Gracias, Duque Fran, ¿Pero qué es ese lugar? — — Es dónde entrenan los soldados — Deyna levantó la mirada para ver la estructura y después miró a Elena dónde puso una sonrisa. — ¡¿En serio!?, ¿Podemos ir? — Le dijo Deyna algo animada. — Por sus miradas es un no — Le comentó Elena mientras daba un sorbo al fresco. — ¡Mi amor

