Al terminar la ceremonia el Rey no quiso esperar más por su Reina donde de inmediato la acomodo en sus brazos y sus besos no se hicieron esperar. — Amor a partir de ahora esta será nuestra habitación dónde dormiremos juntos todas las noches como me lo pidió — — Gracias amor, te molesta — — No, de hecho aunque no lo sugieras no me agradaba la idea de solamente estar en la habitación de la Reina de vez en cuando, la quiero mía todos los días, las noches y a mi lado — La habitación era como ver una casa completa, solo que sin cocina, extremadamente elegante de detalles de oro y plata. El Rey no le dio mucho tiempo a Elena para empezarla a cortejar y hacerla suya dónde continuaba besándola. Él de manera delicada la besaba y poco a poco le fue quitando su vestido de novia y admiro el co

