Horas antes de la pelea... Alejandro pudo sentir el momento exacto en el que los ojos de Olivia lo encontraron; podía sentir la fuerza de su mirada taladrándole la cabeza. Pero no podía ir a ella de inmediato porque las cámaras de los reporteros seguían sobre ellos. —Esto es una pesadilla... —Manuel se quejó a su lado. —¿Te imaginaste que iba a ser así? Me siento como un animal en el zoológico. —Pudo ser peor. —Oye, hermanito... —Manuel miró por encima de la cabeza de Alejandro y tuvo escalofríos. —No creo que tu plan vaya a funcionar. Cierta omega te está viendo con ojos asesinos. Yo que tú ni me arriesgaría. Alejandro seguía con la vista clavada al frente. Pero confirmar que era Olivia quien lo observaba le aceleró el corazón. Lo puso tan nervioso que estaba a un paso de salir corri

