Bianca Acabé durmiendo en los brazos de él, después de un largo tiempo. No dejaba de asfixiarme con su agarre tan fuerte, tal vez intentaba tenerme desprevenida para matarme. Como fuera, cuando desperté él ya no estaba allí, se había ido. Por fin descanse sola, en esas paredes, que no tenían sombras que pudieran custodiar mi persona. Era idiota por no echarlo de la habitación y dejarlo dormir conmigo, aunque solo fuera por unas horas. Aquel hombre me volvería loca. Si es que ya no lo estaba. No le perdonaría nunca. Pero hacerle creer que sí, me daría puntos para producir mi venganza. Nunca debió ponerme una mano encima, porque yo ahora seré su verdugo. Lo letal aun dormía en mi interior, solo hacía falta una llama para despertarlo. Esa llama era la venganza. Salí del baño con una t

