Nathan El día de hoy sería un desafío. Últimamente, el trabajo me había absorbido tanto que no dormía lo suficiente, y eso ya comenzaba a pasarme factura. Mi cuerpo estaba agotado, mi mente dispersa, pero no podía darme el lujo de detenerme. Había planeado cada detalle de este día con tanto cuidado que cualquier error sería imperdonable. No quería parecer un completo idiota, pero tampoco podía arruinar la sorpresa que tenía preparada para Dafne. Sabía que no haría planes con nadie más; después de todo, ir con Cecilia y sus hijos no era una opción. Tampoco tenía amigas, o al menos no que yo supiera. Después de lo que le pasó con su última amiga, esa que se acostó con su novio, Daf había cerrado esa puerta. Sabía que no sería fácil superar esa traición, y yo entendía mejor que nadie lo di

