"El que muere por su gusto, que lo entierren vivo" reza la frase, pero muchas veces creemos que son palabras vacías, pero si llegamos a profundizar la compresión de la palabra es más que un simple refrán popular.
Nunca vas a tomar una decisión por alguien más, esa persona tiene que experimentar el triunfo o fracaso que podría llegar a tener al lanzarse hacia lo desconocido.
Creo que esta argumentación se aplicaría a la mía, yo no echaría un pies atrás, yo aunque me advirtieran que no tiene futuro está relación o me aconsejaran que no mezcle mis sentimientos por una persona tan diferente a mí, creo que igual lo haría, ¿Por qué? ¡Por que así somos nosotros, al menos la mayoría.
Mientras más difícil conseguir el premio, más nos empeñamos, mientras más imposible nos parezca la ruta, más esfuerzo pondremos de nuestra parte.
Así es la vida, así somos, una especie terca y curiosa, mientras más le impides a una persona a no hacer algo específico, su curiosidad crecerá más e igual su deseo por ver que logra, yo ahora mismo, no estoy pensando en el después, o ¿que pasará si no funcionara? Eso lo trataremos de arreglar después, después se recoge los pedazos y se trata de ver qué se salva y que no.
Mi prioridad ahorita es vivir mi momento con mi esposo, ya después si me rompe el corazón, veré como me levanto y sigo hacia adelante.
En cierto modo, estoy arriesgando el pellejo, por qué quien no arriesga no gana tampoco, Gong Yoo me abrazó desde mi espalda y yo quedé fascinada con ese abrazo, si en el preciso momento en el que él me abraza con esos brazos musculosos y fuertes, alguien majestuoso me concediera un gran poder para utilizarlo por una única vez, ¿Que cree que haría? ¿Qué harías tú? O ¿Tú? Le diré lo que yo haría, ¡Detendría el tiempo, sí yo detendría el tiempo para disfrutar de ese momento mágico, solidificarlo si es posible, pero como aquí todos sabemos que no se puede detener el tiempo, yo sólo me limitaré a disfrutar de mi momento perfecto.
"Vamos a casa, cariño" me susurra a mi oído, el aire caliente que sale de su boca y roza con la piel detrás de mi oreja, me levanta los pelos de mi nuca como erizos, "oh por dios" no me trates así o de plano que no se que me pasa si es que me orino en mis pantalones.
Yo no le pongo resistencia, él me siente vibrar, así que me carga y me lleva directo al vehículo, me pone al asiento del copiloto y da la vuelta para sentarse en el asiento de conductor, es en ese momento en que una gran multitud se aglomera y rodea el vehículo.
Todas, casi todas son mujeres, estás lloran de emoción y alegría, pero noto algo, todas me están ignorando, Gong sabía que mi semblante no era la mejor, así que arranca el vehículo y sale apresuradamente hacia dirección desconocida.
Mientras nos íbamos él me lanzaba miradas en cada momento, ¿Por qué no dices nada? ¿No hablas de nada de lo que ocurrió, me dice.
¿Nada Jicheol, soló estoy tratando de asimilar todo, y créame voy a recuperar mi vida.
Él me vuelve a ver, está disgustado, lo sé, me dice, ¿Con que así es como resuelves un problema entre nosotros? "¿que?" Respondo muy distraída. Y ... Carraspeo mi garganta antes de formular palabras, después de un tiempo digo: "Yo no tenía ningún problema que resolver, hasta que te conocí", resuélvelas tú sin mí, no hay ningún problema.
Calla el resto del camino, pero cuando llega, justo me abre la puerta del vehículo y me carga como saco de papas, ¡Bájeme! Grito con enojo.
"¡Nop!" Dice, me acomoda sobre la cama y me dice, decía mi abuelo que ya no está entre nosotros que los problemas de pareja se resuelven en la cama.
Yo abro muy grande los ojos, ¡Ay papaito Dios! Este ya se sirvió y me comió.
Besa las comisuras de mi boca, me mordisquea el labio inferior, me chupa mi labio superior e inferior, gruño con un sonido que ni yo sabía que podía hacerlo, me averguenzo de mi reacción, tapo mi cara con mis dos manos, el me mira embobarme así, se ríe, me dice despues, iré a tomar un baño, me levanto de un solo brinco y grito en voz a cuello, "¡Pará!" ¡No haré nada contigo... OK!
Se ríe a carcajadas, me dice, hace un momento no dijiste eso, estabas muy complacida de ser mía totalmente. Me dice sonriendo.
Yo realmente estoy molesta contigo, le aclaro, y no sé a qué quieres jugar conmigo, pero no estoy de acuerdo, funfuroneo con el lindo hombre, que por cierto estoy como pan caliente para mantequilla.
Mañana viajaremos a Francia, me dice, estaré allá una semana, voy por trabajo, así que me gustaría que estuvieras cerca de mí mientras estaré filmando un comercial para una marca de perfume. ¿Te gustaría? Me hace la pregunta.
Pues que claro que estoy deseosa por ir a Francia, ni siquiera conozco ese país del amor, pero solo por el hecho de que me haya preguntado, quiero decir que no.
"Ya sé, soy tonta supongo, el hombre me gusta, está su atención en mí, entonces ¡que diablos! ¿Por qué siempre tengo que estar llevando la contraria, pienso para mí misma corrigiendo mi carácter endemoniado.
¡Mientras no aparezcan tus chicas, está bien! Respondo. Su semblante cambia repentinamente, luego dice; "te mostraré con hechos que eres sólo tú, mi chica ideal"