Elize sabía que debía abandonar a sus padres así que se tomó el tiempo que le quedaba para despedirse definitivamente de ellos. La verdad es que Elize sabía que iría a la universidad no a una sentencia de muerte, pero sabía también que estaban en problemas. Era cuestión de segundos para que la madre de los vampiros apareciera y Enzo descubriera que Sasha era mortal. Así que sabía aunque no quisiera admitirlo, que quizás, sería unos años intensos, peligrosos y que quizás estos últimos momentos con sus padres valdrían más de lo que lo hacían. Ezra y Sasha se comprometieron a hacerse responsables de la mudanza, así que Elize solo comenzó a pasar el último tiempo familiar. —¿Y ya has decidido que estudiar? —Sí madre, una maestría en comunicación. —Eso es bueno, ¿lo sientes realmente como

