Voluntad inquebrantable. Los minutos habían comenzado a transcurrir lentos, casi como si el tiempo se hubiera congelado. La aterradora aura de Lucas estremecía a los mestizos y místicos por igual. Él, ya completamente fuera de control caminaba lentamente y sediento de sangre hacia un destruido Wyrm que de a poco lograba regenerarse del daño físico que le había provocado. Pero el sanguinario licántropo estaba en su etapa final. Su último aliento. Wyrm ya no tenía fuerzas para pelear contra Lucas. No después de toda la energía que tuvo que gastar para recuperarse de aquel único puñetazo que prácticamente lo dejó medio muerto. Los mentores querían intervenir rápido, porque el cabello de Lucas estaba creciendo cada vez más, y su poder se estaba desatando conforme crecía. Llegaría un punto en

