Era la primera vez que Natalia y Blaze estaban en la dimensión mística. Para Lucas, Jeargo y Trevor era algo completamente normal puesto que ya habían estado en ella en varias ocasiones. Eso no quitaba el hecho que aún seguía sorprendiéndoles lo hermoso que resultaba aquel lugar que si bien estaba lleno de criaturas que querían matarlos, no siempre fue así. La brisa que soplaba casi con un aire mágico, la noche iluminada por criaturas parecidas a las luciérnagas, el brillo de los ojos de las pequeñas criaturas, el aroma a tierra mojada bajo sus pies y los hermosos lagos eran tan solo unas pocas cosas de todas las atracciones que tenía aquel lugar. A donde quiera que mirasen se encontraban con flores que jamás en sus vidas habían visto. Sus narices percibían aromas que nunca antes habían

