Fernanda estaba bailando con Facu... raro. A mí no me gusta mucho bailar, y no es porque no sepa sino porque me sofoca tanta gente junta. Asique salí al patio donde no había nadie.
Me senté en el borde de la pileta sin las zapatillas y los pies en el agua, había algunos ya adentro pero ni loca me iba a mojar yo.
Llevo un rato allí cuando alguien se sienta a mi lado, y al verlo me voy cuanta de que es el chico de hoy. ¿Hernán? ¿Ian? ¿Pablo? ¿Valeria? No... ese es de chica... ¡Valentín! ¿Valentín?
- Si, Valentín.
- Ups, ¿lo dije en voz alta?
- Si - se rió; - no hay problema.
- No entiendo porque tendría que haber uno – le contesto a la defensiva.
- Estas linda.
- ¿Gracias?
- Digo, sos linda... pero, decía...
- Si, si, ya está.
- ¿Qué haces acá?
- Pero que directo, vine con unos amigos.
- Ah... ¿con quién viniste?
- Con... - no puedo terminar de hablar ya que siento que me quieren tirar al agua asique me aferro a las manos que están en mis hombros. Al levantar la vista veo a mi mejor amigo; - ... con él – termino de contestarle.
- Hola gnomo, hola... vos – dice de forma insignificante mirando a Valentín.
- Valentín - le va a estrechar la mano pero Alex no le presta atención asique la baja lentamente mirandome.
- ¿Vamos? - me pregunta.
- ¿Ya te quieres ir? - le pregunto levantando la cabeza ya que el sigue parado y yo sentada, lo veo asentir asique me levanto. - Bueno, adiós Valentín.
- Si te querés quedar te llevo yo más tarde.
- No, la llevo yo asique adiós - prácticamente me arrastra agarrados de la mano.
- Hey... ¿estás bien? - le pregunto mientras buscamos con la mirada su auto.
- Si, solo... me quería ir.
- Okay, ¿no te agrada Valentín verdad?
- ¿Viste cómo te miraba?
- Okay, si no te conociera diría que estas celoso - hablo sin pensar, pero el junta los labios en una línea recta y sigue buscando su auto.
Suspira y se agarra el pelo, ¿qué le pasa?
- Ahí esta - señala al auto.
- ¿Vamos por algunas pizzas y vemos pelis en mi casa? - le pregunto, nunca esta así, capaz esté estresado o algo y así se le pasa.
- Es buena idea – sonríe mientras me abre la puerta para que suba.
Llegamos a la pizzería pero no tenía ganas de caminar.
- Llévame a caballito.
- No.
- ¿Por qué? - lo miro triste.
- No me vas a convencer.
- Pero... okay - salimos del auto y se pone a mi lado.
- Ok, sube.
- Gracias - me subo y entramos a la pizzería.
Mientras pedimos las pizzas y las hacen, vamos a la heladería de al lado todavía conmigo a caballito.
- ¿Qué van a querer? - Alex me mira y yo solo asiento, así nos entendemos
- 1kg. de chocolate y limón.
- Ya se los preparo.
- Y por eso te amo - le digo al oído mientras le doy un beso en el cachete, el solo ríe.
- Acá está.
Paga él, llevamos el helado al auto y volvemos a la pizzería.
- Ya tienen sus pizzas en la caja.
- Gracias - decimos a la vez.
Vamos hasta la caja, esta vez pago yo y volvemos al auto.
- ¿Que peli querés ver?
- Mmm... hagamos maratón de rápidos y furiosos - digo como niña pequeña.
- Y por eso te amo - habla repitiendo las palabras que le dije yo hoy.
Llevamos la pizza hasta el sillón, nos acostamos con unas mantas arriba y dejamos el helado a un costado ya que nos gusta medio derretido... lo sé, raros.
Buscamos las películas ya que las tengo todas en DVD y las dejamos a un lado. Ponemos la primera, nos acomodamos y le ponemos play.
Termina la primera película y voy a tirar la caja de la pizza.
- ¡Trae cucharas para el helado! - me grita Alex desde el sillón, las agarro y vuelvo.
Estamos por ponerle play cuando me suena el celular.
- ¿Hola?
- Oh, y se digna a contestar - habla Fer.
- Ah... hola Fer.
- ¿Hola Fer? ¿No se olvidaron de algo?
- ¿De qué?
- Voy a dejar que te des cuenta sola.
Después de un rato largo miro a Alex y me doy cuenta de que nos fuimos. Ups... los dejamos en la fiesta
- Eh... - balbuceo y no sé qué decir.
- Vemos que era verdad eso de que nos iban a dejar acá – grita Facundo desde el fondo.
- ¡No! Eso era mentira, lo juramos.
- No importa, nos volvemos con un amigo de Facu.
- Lo siento, lo siento, lo sentimos en serio.
- No pasa nada tonti.
- Perdón - ahora tengo ganas de llorar, me bajó el período y estoy sensible.
- No pasa nada Eli, nos vemos mañana.
Me despido y se me sale una lágrima. No puedo creer que los hayamos dejado en la fiesta, me siento la peor amiga del mundo.
- ¿Por qué lloras? - yo simplemente lo miro y lo abrazo. - Oh oh... sensible... llorona... ¿vino Andrés?
- Si - ahora lloro más fuerte, él sabe cómo me pongo. – Dejamos a los chicos en la fiesta, somos malos amigos.
- No, no lo somos, nos olvidamos y ellos lo entendieron.
- No, igual.
- ¿Querés helado?
- Si.
- ¿Te lo sirvo?
- No.
- ¿Lo comes desde el pote conmigo?
- Si.
- ¿Seguimos viendo las películas?
- Si
- ¿Querés más mantas?
- No.
- ¿Vas a decir algo más que sí y no?
- No.
- Te amo.
- Si.
- ¿Si? - yo le sonrío. - Eso quería ver.
- Yo a vos viejito.
- Callate gnomo - reímos y seguimos con las pelis.
Olvide decir un detalle, vivo sola. Mis padres junto con mis hermanitos (son mellizos una nena y un nene de 3 años, Ignacio y Renatta) viven en el departamento de arriba pero yo vivo completamente solita acá abajo. Desde este verano empecé a vivir así porque estaba en oferta el departamento y mis padres quieren que sepa cómo vivir sola, mantenerme al día con los impuestos y seguir con la escuela, me gusta la forma la forma en la que piensan.
- ¿Te quedas a dormir? - le pregunto.
- ¿Es eso una invitación?
- Eh... ¿si? ¿Sino por qué te preguntaría?
- Oh claro, si me quedo.
Vamos ya por la tercera película pero a mí me empezó a agarrar un poco de sueño asique me apoyo en Alex y voy cerrando los ojos de a poco.
POV ALEX
Termina la tercera película y veo a Eliana que se durmió en mi hombro, se ve tan bella dormida... y tranquila.
Apago la televisión. La apoyo contra el sillón, subo unos pocos escalones hasta su habitación y le abro la cama; bajo por ella y la subo a upa, la acomodo bien en la cama y termino de taparla. Yo bajo y me acomodo en el sillón para poder dormir, me traigo sábanas y uso las mantas que habíamos traído para ver las películas.
Eli es mi mejor amiga desde hace años, somos unidos desde siempre y nuestras familias se conocen. Siempre nos sentimos bien estando con el otro, sea donde sea.