Me encontraba en shock, no podía creer que Delilah hiciera esto, no era algo que podía manejar. Solo soy una chica inexperta en este tipo de asuntos. — Pero no creas que me voy a quedar de brazos cruzados, pienso impugnar ese testamento y te juro que te vas a arrepentir de la bajeza que fuiste capaz de cometer. —Esperé, señor De La Vega — el abogado habló deteniendo a Nicholas —. Su hermana le ha dejado una carta, aquí tiene. Nicholas tomó la carta y pensé por un momento que la iba a leer, sin embargo, él la rompió sin ningún remordimiento y la lanzó al suelo. — Probablemente, todo lo que se encuentra ahí son justificaciones tratando de defender a esta mujer que solo se aprovechó de la bondad y la ingenuidad de mi hermana. Él después de esto no dijo más nada y se fue. No quería queda

