Sariah fue levantada por Nicholas y él se la llevó directo al pueblo. Miró el hospital, pero supo que no tenía personal. — Disculpe, necesito un doctor con urgencia. ¿Tiene idea dónde puedo conseguir a uno? — El doctor del pueblo vive por allá —el señor señaló —él lo puede ayudar. Nicholas llegó a la casa del doctor. No fue difícil dar con ella. Sacó a Sariah del carro y empezó a gritar pidiendo ayuda. — ¿Qué es lo que sucede? —El doctor ajustó sus gafas —¡Madre mía, pero si es Sariah! ¡Pasa muchacho! Nicholas puso a Sariah en la camilla y aquel doctor, con ayuda de su esposa, comenzó a curar las heridas. Él palpaba todo y podía ir sintiendo las cosas. — Tendremos que operar, pero en estos momentos no tengo los recursos necesarios. — Por eso no se preocupe, doctor. Enseguida resuelv

