—¿Cuánto tiempo más estarás así? La rubia que tenía la mirada gacha, la alzó para ver a una persona muy familiar delante de ella. Sonrió de lado, feliz de verlo otra vez, pero esa sonrisa decayó al notar que aún seguía en aquel lugar, y no podía hacer absolutamente nada hasta que estuviera preparada, porque el tiempo no estaba a su favor. —Solo unos días más y volveré, lo prometo. — Miró hacia un lado y detalló un pequeño cuadro, el cual hizo aparecer el hombre que estaba frente a él. La hechicera sonrió al ver tal imagen, y por un momento tuvo ganas de llorar, pero sabía que no era el momento. — Necesito tu ayuda. Él miró la aflicción en el rostro de la hechicera, y no le gustaba que ella estuviera en aquel lugar sin hacer absolutamente nada. Su única esperanza era él, antes s

