KELLEN Entre a la habitación de Tatyana y la miré, se encontraba completamente dormida, tomé una pequeña manta que se encontraba a un lado de su cama, deje una lámpara prendida y apague la luz, me hallaba a punto de salir, cuando entre sueños Tatyana empezó a decir frases, para nada entendibles y parecía como si se encontrara luchando contra alguien, como si le estuvieran causando alguna clase de daño. Rápidamente, me acerqué a ella, la tomé de la mano y me la apretó en cuánto me sintió. —Tatyana, soy Kellen, abre los ojos —traté de despertarla, no sabía si lo hacía de una manera brusca resultaría contraproducente. Le hablé al oído, diciéndole que me encontraba a su lado, que nadie le haría daño y ella pareció entender cada una de mis palabras, porque poco a poco se calmó y también abri

