El viernes por la mañana previo al sábado de San Valentín Serena y yo estábamos en su cuarto con nuestras maletas listas esperando a que Liam nos recogiera, a eso de las 9:15 escuchamos el auto entrar en el predio de la casa, agarramos nuestras pertenencias y bajamos.
Salimos por la puerta principal para encontrarnos a Liam ya abriendo el baúl de su Porsh n***o modelo Macan, realmente el compromiso lo tenía de buen humor porque hasta hizo un chiste sobre lo pesada que estaba la maleta de Serena y sonrió.
Le indicó a mi prima que tomara el asiento de copiloto y yo me metí en la parte de atrás, fuimos directamente a lo de Casey donde junto con Leah nos esperaban y también el auto de Leonard con todos sus ocupantes masculinos esperándonos para partir.
El viaje fue bastante tranquilo, realmente Liam era una persona muy paciente, ya que nunca se quejó cuando reiteradamente tuvo que parar para que fuéramos al baño, en esos momentos aprovechaba para agarrar su móvil y ocuparse de sus asuntos, imagino que la mayoría tenían que ver con su declaración la noche siguiente, pero también sobre su trabajo.
En una de las tantas paradas decido no bajar del auto, estaba entre dormida y no tenía ganas de ir al baño, así que Liam se aleja del vehículo y toma una llamada:
—Hola director Hopsking.
Contesta con voz fría e inexpresiva y espera la respuesta.
—Si director sé que en estos momentos debería estar en la clínica sumando horas de mi residencia, pero hay algo importante que debo hacer.
Le explica a la persona al otro lado de la línea.
—Director sé que usted me llama para que no pierda todo lo que he conseguido en estos años en los que me he esforzado por ser el mejor en todas mis clases, obtener la mejores notas y hasta adelantarme para graduarme antes, pero usted mejor que nadie sabe en la encrucijada que me encuentro ahora y necesito tiempo y sopesar mis posibilidades.
Dicho esto el hombre al otro lado del teléfono pareció entender porque Liam se despidió y cortó la llamada, automáticamente mira para donde me encuentro para ver si estaba despierta, yo me remuevo en mi asiento, pero me hago la dormida, las chicas vuelven del baño y seguimos el viaje.
Llegamos al hotel cerca de las tres de la tarde, nos recibe el personal que aparentemente Liam dio la orden de que nos atienda solo a nosotros y esté muy atento a nuestras necesidades. Mientras llevan nuestras pertenencias a la suite, Liam se acerca a la recepción y nosotros lo seguimos.
—Bunas tardes, soy Liam Heastings y tengo reservada la suite grupal, quisiera las tarjetas para entregárselas a mis amigos — le dice a la recepcionista.
—Buenas tardes señor Heastings, es un placer tenerlo con nosotros y a sus invitados — dicho esto le entrega tarjetas magnéticas las cuales Liam automáticamente nos reparte una a cada uno y nos explica:
—Estas tarjetas a partir de ahora son como una extensión de sus manos, principalmente son la llave para poder acceder a la suite, pero además son las llaves de acceso a las zonas VIP del hotel, también funcionan como método de pago de todo lo que consuman en el hotel y eso va todo por mi cuenta, dicho todo esto me retiro que tengo cosas que supervisar, los veo por la noche — dio media vuelta y desapareció en los ascensores.
Fuimos hasta nuestra suite, que en realidad era como un departamento dentro del hotel, tenía un living con varios sillones y puff a modo de recibidor o sala de estar, arriba de una mesa baja habían dejado un lunch bastante variado para que comiéramos.
Había unas enormes puertas de vidrio para poder acceder al inmenso balcón desde el cual se podía ver gran parte de la ciudad o por lo menos la parte más turística donde se encontraba todos los casinos más conocidos y sus atracciones, al lado de la puerta de entrada había una escalera que conducía a los dormitorios, desde abajo podíamos ver las puertas de las habitaciones, ya que estaban ubicadas en un pasillo que hacía a modo de balcón interno con vistas al living.
Había cinco habitaciones las cuales contaban con dos camas de plaza y media cada una, baño privado y frigobar con dulces y bebidas. Una vez que nos instalamos, aseamos y alimentamos decidimos salir a recorrer la ciudad.
Mientras caminábamos por The Strip, la calle principal donde están la mayoría de los hoteles temáticos y las atracciones donde la gente busca sacarse la foto más divertida, yo miraba anonadada todo lo que se me cruzaba, noto que mi prima se acerca a mí:
—¿Y? ¿Arrepentida? — pregunta.
—¿Arrepentida de? — me hago la que no comprendo.
—No te hagas, sé que entiendes a qué me refiero — me dice poniendo su mejor cara de hastío debido a mi método para evadir la charla.
—La verdad es que no, fue una buena idea el venir — contesto.
—Te lo dije, iba a servir como distracción y espera a ver lo que hay preparado para mañana, si bien es San Valentín nuestra idea es reventar la noche — me cuenta.
—Ahora que estamos solas necesito pedirte un favor, ¿Podemos cambiar de vehículo a la vuelta? — pregunto
—¿Por? — Pregunta — si el viaje hoy estuvo súper bien, es más Liam estaba de buen humor y el de vuelta va a ser mejor, ya que se habrá comprometido con el amor de su vida.
Claramente por su cara de asco me doy cuenta de que no le apetece para nada esa idea.
—No sé, me siento incómoda en su presencia, es más creo que él sabe o intuye lo que soy realmente, siempre me mira como con desprecio — comento.
—Jenn te aseguro que Liam es así con todos, solo que tú te lo tomas a título personal y no eres capaz de ver que es su manera de ser, ya te dije que por lo que le pasó a su familia no confía en las personas y te aseguro que si sigue en el grupo y compartiendo tu presencia es porque no tiene ningún problema contigo.
No sabía qué pensar, por un lado, tenía razón, yo únicamente me fijaba en la manera en como era conmigo, es más si me pongo a pensar en el vehículo, solo conversó con Serena y a Leah y Casey solo le contesto con monosílabos cuando ellas preguntaron algo.
—Por cierto hablando de problemas, ¿Cuál es tu problema con Érica? Y después ¿Alguna vez te vas a dignar a contarme que fue lo que le pasó a Liam y su familia?
Pregunto mirándola seriamente a ver si de una vez por todas lograba entender algo, ella me mira con cara de pocos amigos, porque sabía que esta vez iba a tener que contestar mis preguntar
—¿Por favor? — le digo poniendo mi mejor cara de lástima y las manos en forma de rezo.
—Con respecto a la primera pregunta no quiero hablar de eso y la segunda no es el momento — me dice mirando al frente y caminando más deprisa por delante de mí.
A mi mente vuelve nuevamente la idea de que la actitud de mi prima se debía al hecho de estar enamorada de Liam, así que sin rodeos disparo la pregunta.
—Serena… ¿Estás enamorada de Liam? — le solté.