Andrew Piso fondo el acelerador. Decir que me siento iracundo es quedarse corto. He disfrutado de estar con Em dentro del auto, y es una lástima que todo haya dado este giro porque estaba más que dispuesto a embestirla ahí mismo. El cómo me siento no se trata de celos, sino más bien de una necesidad de protegerla a ella y a mi hijo de un mal momento. Eso de obligarla, no está bien, no es normal. Aquí no se trata de que mi lado machista salga y sienta celos por un mordisco en su cuello, por supuesto que no. Porque estoy más que seguro que Ema no ha estado con ese hombre desde aquella noche en la habitación del hotel. Soy consciente de que debo de aguantarme que lo tengo cerca porque todo esto entre los dos es una completa locura, dando el tiempo para poner las cosas en orden, como deben

