— Vos no te metas, ya hiciste lo suficiente jugando con mis 2 hijas! — El papá de Ana estaba furioso, pero Fede estaba peor, se abalanzó sobre el como una fiera reduciéndolo en el suelo, con la mano derecha agarrándolo del cuello y la otra a punto de dar un golpe. — ¡No se atreva a ponerle la mano encima otra vez! — Guillermo lo miro sorprendido, Fede estaba furioso, en menos de 1 día 2 veces la estaban maltratando, para colmo su propia familia, él no lo iba a permitir. — Fede! — Ana lo agarró del brazo — Estoy bien, no pasa nada! — No Ana! No tiene porque tocarte, no lo voy a permitir, si esto va a ser así, nos vamos ya mismo! — Fede se levantó la agarro de la mano y ya se estaban yendo. — Acá hay que aclarar muchas cosas! —dijo Guillermo y Ana freno a Fede. — Él tiene razón hay

