𝐋𝐀𝐙𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐒𝐀𝐍𝐆𝐑𝐄

1360 Words
𝐀𝐈𝐋𝐄𝐍 Estábamos con Scott viendo cómo se llevaban a Derek preso por asesinato. Giré la cabeza y pude ver a Stiles caminando decidido hacia el auto de patrulla donde estaba Derek. — Oh Dios — Scott me miró confundido. Apunté a Stiles y, cuando este llegó al auto, nos miró; ambos le hicimos una seña exagerada para que no lo hiciera, pero se metió igual. — Dios — el moreno se dio vuelta hacia el otro lado, frustrado, y yo hice lo mismo. Luego nos volvimos a girar y vimos al Sheriff sacando a Stiles del auto de un ala. El Sheriff lo echó con un gesto de cansancio, nos subimos al Jeep y nos fuimos de ahí antes de que nos liguemos un reto nosotros también. ✦ ─────────── ✦ — No puedo encontrar nada acerca de Wolfsbane que se utilice para el entierro — dijo Scott, frustrado con los libros. — Solo sigue buscando. Tal vez sea como un ritual o algo así. Tal vez te entierra como un lobo. O sea, como una habilidad especial, ¿sabes? Como algo que tengas que aprender — sugirió Stiles mientras manejaba. — Lo pondré en mi lista de tareas pendientes, justo debajo de averiguar cómo mierda jugar este partido de esta noche. — Tal vez es diferente para hombres lobo chica. — ¡Okey! ¡Para! — ¿Parar qué? — Para de decir tanto "hombres lobo", para de disfrutarlo tanto. — ¿Estás bien? — pregunté, notando que Scott empezaba a transpirar. — ¡No! No lo estoy. Estoy lejos de estar bien. — Tranquilo, Scott. — Vos sabés que vas a tener que aceptarlo, Scott, tarde o temprano — intervine, tratando de sonar razonable. — No puedo. — Bueno, vas a tener que hacerlo. — ¡No! ¡No puedo respirar! — soltó un grito de dolor golpeando su mano contra el techo del Jeep con una fuerza inhumana. Stiles se desvió por unos segundos del carril por el susto, pero luego volvimos al camino — ¡Para el auto! — gritó Scott. — ¿Por qué? ¿Qué pasa? Scott abrió su mochila con desesperación y vio el Wolfsbane — ¿Lo trajiste? — ¿Qué se supone que tenía que hacer con él? — se defendió Stiles. — Ahg — Scott se giró hacia Stiles con los ojos brillando en un amarillo intenso — ¡Para el auto! Stiles lo vio por el espejo, se asustó y frenó de golpe. El impacto hizo que me golpeara la cabeza contra el asiento delantero, dejándome mareada y con la vista borrosa por un momento. Stiles dijo "okey", salió del auto y tiró la mochila lejos. Mientras yo seguía tratando de recuperar el equilibrio, sentí otra puerta abrirse — Okey, listo, ya puedes... ¿Scott? — escuché a Stiles. Cuando pude ver bien, me di cuenta de que Scott ya no estaba. Se había esfumado. — Mierda. ✦ ─────────── ✦ Salimos en busca de Scott por los alrededores. Stiles hablaba por la radio con un policía mientras me sostenía la cabeza con una mano; el golpe todavía me dolía bastante. El policía le cortó la comunicación y Stiles se enojó, golpeando el volante — Tranquilo, lo vamos a encontrar — traté de calmarlo. — ¡Es un hombre lobo, Ailen! ¡Puede hacer cualquier cosa! — me gritó, y yo solo me limité a callarme, sorprendida por su reacción. Él suspiró y me miró arrepentido — Lo siento. — No... está bien, tenés razón. — ¿Estás bien? — señaló el golpe de mi cabeza. Yo asentí en silencio y miré hacia la ventana. Luego de estar casi toda la tarde buscándolo, recibimos un llamado de Scott diciendo que nos viéramos en el partido, que ya estaba bien. ✦ ─────────── ✦ Estaba en el campo de Lacrosse buscando dónde sentarme cuando vi a Allison hablando con un señor. Me acerqué a ellos para no estar sola. — Hola, Alli — ella me sonrió. Apunté con el dedo el lugar al lado de ella — ¿Está ocupado? — No, no, siéntate. Él es mi papá. — Hola, mucho gusto — le tendí mi mano, la cual él aceptó con un apretón firme — Soy Ailen González. — Chris Argent — me sonrió y yo le devolví el gesto. Me giré hacia Allison — ¿Y Lydia? Allison la buscó con la mirada y la vio hablando con Scott cerca del banco. Luego de su pequeña conversación, Lydia vino hacia nosotros, se sentó a mi lado y me sonrió en forma de saludo. Sonó el silbato anunciando el inicio del juego. A lo largo del partido, Scott no atrapaba ninguna pelota. Stiles estaba en el banco, mordiéndose las uñas de los nervios. De pronto, Scott fue corriendo hacia la pelota, pero un jugador de su propio equipo se cruzó y lo tiró al suelo. Fue un golpe sucio. Lydia, contenta y gritando, le dijo algo a Allison y sacó un cartel gigante que decía: "Te amamos Jackson". Dirigí mi cabeza hacia Scott y vi que lo estaba mirando fijamente. Oh Dios, esto va a terminar mal. Estaba por empezar el otro tiempo. Solo esperaba que Scott pudiera contenerse. — ¿Qué número es Scott? — preguntó el Sr. Argent. — El once. — También conocido como el único que no ha atrapado la pelota en todo el juego — comentó Lydia con su sinceridad habitual. — Espero que esté bien — susurró Allison. — Necesitamos animarlos — Lydia se levantó y agarró el cartel — ¿Me van a ayudar? Allison dudó un segundo y luego se paró. Ambas me miraron esperando que me uniera. — Creo que estoy bien aquí — les sonreí tímida. Lydia suspiró, pero no le di importancia; mi atención estaba puesta en el brillo de los ojos de Scott bajo el casco. ✦ ─────────── ✦ Habíamos ganado gracias a una racha increíble de Scott al final. Salí de las gradas corriendo y fui a abrazar a Stiles. — ¡Ganamos! — Así es, aunque Scott casi se transforma en medio del campo. — Sí, lo noté, pero se pudo controlar — nos sentamos en el banco de suplentes para recuperar el aliento. Volteamos y vimos al padre de Stiles hablando por teléfono con una cara muy seria. — Papá, ¿qué pasa? — preguntó Stiles, pero el Sheriff solo le hizo una seña para que esperara. ✦ ─────────── ✦ Fuimos a buscar a Scott para contarle lo que nos había dicho el Sheriff. Llegamos a los vestidores y vimos a Allison y Scott besándose; nos escondimos rápido detrás de una fila de lockers para no interrumpir el momento. — Hola, chicos — nos saludó Allison al vernos salir cuando terminaron. Se fue con una sonrisa radiante. Scott se nos acercó con una cara de total enamorado. — La besé. — Lo vimos — dijo Stiles. — Ella me besó — seguía con la cara de embobado. — También vimos eso — dije sonriendo, feliz por él. — ¿Eso es bastante bueno, eh? Y... no sé cómo, pero lo controlé. Tal vez puedo hacer esto, tal vez no es tan malo. — Sí, am... hablaremos luego de eso, entonces — dijo Stiles mirándome. Yo asentí. Scott se iba a alejar, pero Stiles lo agarró suavemente del brazo. — ¿Qué? — nos miró a ambos, notando nuestra seriedad. — El médico forense revisó la otra mitad del cuerpo que encontramos — comencé a explicar. — Y... — Bueno, te lo haré sencillo. El médico forense señaló que el asesino de la chica es un animal, no un humano — habló Stiles. — Derek es humano, no un animal — replicó Scott. — Derek no es el asesino, Scott. Derek ya salió de la cárcel — terminó Stiles. — ¿Están bromeando? Ambos negamos — No. Y esto es lo más extraño: mi papá ya identificó a la chica muerta. Ambas partes — Stiles hizo una pausa. — Su nombre era Laura Hale — dije yo, dejando que la noticia cayera sobre él. — ¿Hale? — nos miró sorprendido. Asentimos — Era la hermana de Derek.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD