+ALEJO+ Luna se encuentra en el trabajo en este preciso instante, construyendo su nuevo mundo en la perfumera, mientras que yo estoy que reviento de la rabia. Esta furia no es corporativa; es personal, visceral. Porque esa idiota de Lucía se le ocurrió decir en este momento la verdad. Esa verdad tan despreciable que no acepto, no en este momento. ¿Por qué el padre es un maldito cobarde? ¡Quééé! En este momento no puedo comprender cuánto ella ha sufrido, cuánto ella se ha quedado callada. Esto no es cualquier problema. Esto es la aniquilación de la identidad de la mujer que amo. Estoy en mi maldita oficina, sentado frente a mi escritorio, con un whisky en mano. Son las diez de la mañana, y no me importa. Este es un nivel de crisis que el brandy de las negociaciones no puede calmar. La im

