Alaia Sokolova Autum y yo salimos tomados de la mano de la casa, subimos a su deportivo me pregunté cuándo sería el momento indicado para poder tener mi propio auto, poco a poco me sentía mucho más independiente y aunque aún no recuperaba por completo mi memoria no sabía que lo único que debía hacer era fingir que sí si me encontraba alguien que me conociera. El camino fue silencioso apenas llegamos fui la primera embajada como siempre, esperé que Autum también se bajara y ambos caminamos hacia el ascensor, las puertas se abrieron y nosotros nos adentramos en él, hoy estábamos llegando un poco más temprano de lo usual pero hoy vendría mi verdadera secretaria y me traería todas mis cosas así que necesitaba tiempo para organizar lo de Autum para poder dejarlo y tomar lo mío. — ¿Estás n

