Alaia Sokolova Otra vez me estaba regañando a mí misma, me había prometido dejar que la siguiente vez él tuviera la iniciativa, pero aquí estaba encima de él besándolo como si estuviera desesperada. Quizás si lo estaba Está sería nuestra noche de bodas, no le fallaría a mis padres ni me fallaría a mí misma estaba casada con el hombre frente a mí, ya estaba lista para ser suya. Me alejé de él, parecía algo sorprendido quizás por mi atrevimiento, me di la media vuelta y dejé caer el vestido con mucho cuidado quedándome solo con la lencería color blanco. — Alaia...— soltó un suspiro mientras me miraba de abajo hacia arriba lentamente, me sentí nerviosa ante su mirada, me pregunté que si le gustaba lo que veía pero no hizo falta preguntarle en voz alta porque su sonrisa y sus ojos me

