— ¿Acaso no sabes defenderte?, ¡¿Acaso dejaras que te pisoteen por lo que eres?!— intervine algo exaltado.
Tome a Lucas de la camisa y lo mire a los ojos, los cuales estaban un poco llorosos por lo sucedido.
— Detente Alex, lo asustas— intervino Mia.
— No seas estúpido, no dejes que nadie te trate de menos— solté su camisa y deje que se limpiara las lágrimas.
— Lo siento...— habló el un tiempo después.
No respondí y tomé mi celular para ver si podría saber con exactitud quién era el que estaba por golpearlo.
— Comamos chicos— acotó Tiara, para luego sentarse.
Nos sentamos todos y comenzamos a comer, la verdad me sentía un poco mal por hablarte así a Lucas pero es que no quiero que lo molesten y menos que el no haga nada para evitarlo, el bullying es lo peor que le pueden hacer a una persona, gracias eso fue que mis mejores amigos decidieron quitarse la vida, por eso no quiero que Lucas llegué a sufrir lo mismo.
— ¿Qué les pareció la clase?— preguntó Mia sin dejar de mirar a los nuevos.
— Nada mal, es interesante— respondió Thomas.
— Parece buen profesor— agregó Lucas.
Comenzamos a hablar de la clase, sobre todos los problemas que se habían presentado ahí, sobre preguntas que teníamos acerca de la clase y sobre nuestra vidas personales.
— ¿Ustedes para que lado se van?— preguntó Mia.
— Thomas y yo para provincia y Lucas para Capital— respondió Tiara mientras tapaba una botella de agua.
— Yo también voy para provincia ¿los llevo?— acotó Mia.
— Claro, si no es problema—respondió Thomas y Tiara asintió.
— No, claro que no— sonrió.
— Y Lucas puedes ir con Alex, ¿qué opinas?
— Claro— respondió en voz baja.
Todos nos levantamos de la mesa y nos despedimos, ellos se fueron por un lado y Lucas y yo por el otro. Al llegar al estacionamiento abrí la puerta del lado de Lucas y el se adentró, para luego dar la vuelta e ingresar a mi lugar y comenzar a manejar.
— Siento haberte causado problemas...— dijo Lucas en voz baja.
— Levanta la cabeza— deje de prestar atención a el camino y levanté la cara del chico—. No me has causado ningún problema, solo te pido que si alguien te molesta o algo me llames ¿si?
— Esta bien— respondió en un tono bajo pero con una pequeña sonrisa.
— Perdón por agarrarte la ropa bruscamente— disculpandome.
Mi actitud había sido pésima, después de todo lo que tuvo que pasar aún así yo lo trate tan mal.
— No pasa nada, estoy acostumbrado a no caerle bien a la gente— en voz baja y agachando la cabeza nuevamente.
— A mi me caes bien, no pienses lo contrario, solo hice porque me enojo que no te hayas defendido... eso es todo.
— Es que soy un poco débil y sentí que si me defendía seria peor...
— Mira hay algo que debes tener en claro nunca debes dejar de pelear, con esto no me refiero a que te pelees sin razón alguna, si no que aunque veas que todo esta perdido sigue, no te rindas tan fácil... ¿Si yo no llegaba?, ¿Qué habría pasado?— continúe.
— No se...
— Tal vez estarías con un diente menos o la nariz rota, por eso nunca dejes que te maltraten.
— Esta bien, gracias— dijo sonriendo.
— Ya llegamos a tu casa— puse mi mano por encima de su cabeza y le sacudí el cabello.
— Gracias— con un leve sonrisa bajo del auto—. Adiós— agitó su mano en señal de saludo y se adentro a la casa.
Luego de dejarlo en su casa comencé a manejar hacia la mía, me di cuenta que solo vivíamos a 3 cuadras de distancia. Al llegue a casa y comencé mi rutina, lave la ropa, limpie la casa y comencé a hacer ejercicio, estar en una carcel no fue en vano, aprendí a que la fuerza puedo no ser lo mas importante en una persona pero si ayuda a confrontar algunos problemas. En todo el día no deje de pensar en lo que le paso a Lucas, en verdad es que hay que ser muy idiota para maltratar a alguien por ser gay, pero bueno ya que. Seguí y mi día y fui a dormir.
A la mañana siguiente me llegan mensajes de Mia diciendo "Buen día Alex, ¿cómo estas?, Yo voy a pasar a buscar a Tiara y a Thomas para ir a clases, tu ve por Lucas, ya le avise que pasarías por el, besos" asi que solo me preparé y fui por el.
Toco bocina
— Hola Alex— entra a mi auto—Gracias por pasarme a buscar.
— Hola, no es problema, desde hoy en adelante será asi, en fin de cuentas tu casa queda de pasada.
— Gracias, igual no tienes de que preocuparte.
Todo el viaje hablamos sobre la Universidad, del porqué habíamos elegido esa carrera, y después de una larga charla en verdad teníamos cosas en común. Llegamos a la Universidad y entramos a clases, para luego ir hacia el fondo, donde estaban los chicos, creo que nunca me relacione con tantas personas.
— Hola chicos, ¿Cómo fue su viaje?— preguntó Tiara.
— Hola bien, ¿y el de ustedes?
— Igual— respondió con una leve risa.
Comenzamos a charlar sobre todo, la verdad es que son muy amables y divertidos, mientras nosotros hablamos toda la clase no apartaba la vista de nosostros.
— Buen día, alumnos hoy les asignaré un trabajo en grupo, será de 5 personas, ustedes pueden elegir a sus compañeros, el trabajo será para mañana así que hoy tendrán que hacerlo ¿esta claro?— comento el profesor mientras apoyaba su maletín en el escritorio.
— Si profesor— respondimos todos.
— Bueno estas horas de clases usenlas para organizarse, comiencen.
Mi grupo lo forme con Mia, Tiara, Thomas y Lucas, decidimos hacer el trabajo en la casa de Mia después de clases, la horas que nos dio el profesor las usamos para acordar de que seria.
Al terminar la clase ya casi todo estaba listo, solo faltaba arreglar algunas cosas.
— Vamos a mi casa como vinimos, ustedes dos en un auto y nosotros tres por otro— explicó Mia.
— Claro— respondí.
Tomamos nuestras cosas y nos dirigimos al estacionamiento, para luego ir a la casa de Mia.
Luego de un viaje de aproximadamente 20 minutos llegamos, cuando bajamos del auto nos encargamos de bajar las mochilas y algunas cosas más, al entrar a la casa acomodamos todo.