El fuego ardiendo frente a él lo hizo sentir un poco de consuelo. Las personas gritando, implorando piedad y los niños rogando por sus padres fue le mejor que pudo sentir. La maldad en Aspen había acaparado todo en él, no solo buscaba el paradero de su mujer, sino que los hacía sufrir a cada uno de ellos por no decirle nada útil. Había pisado territorio europeo ya hace una semana y nadie decía nada, es como si tuvieran un acuerdo con el miserable que se había llevado a su mujer, eso le hacía considerar muchas cosas. Quizás ese bastardo es el líder de todos los lycan del territorio europeo, tal vez era el más poderoso y por eso todos se debían a él o posiblemente todos se unieron solo para joderle la vida. Desde que llegaron ahí han recibido ataques sin parar y lo han regresado sin piz

