Se encontraba a un par de horas de distancia de Venecia, y Lombardía era el mejor lugar para esquiar. Selene y Steven había organizado el encuentro de ellos allí, porque le convenía que lo vieran. No podía haber elegido un lugar más hermoso que aquel. Pero para Selene era algo nuevo e excitante aquellas montañas de nieves donde Steven había propuesto el encuentro. — Por qué nos has traído aquí Steven. — No es un lugar hermoso. —dijo de pronto Steven. — No sabes lo que te pierdes. — ¿A qué te refieres Steven? — A que deberías aprender a esquiar. Yo podría enseñarte amor. Ver la cara de horror de Selene le hizo reír a carcajadas. — Sabes que no se esquiar maldición Steven. — Bueno ya te he dicho yo te enseño mi tesorina. —dijo él. Contemplando el escenario que les rodeaba. Envuelta

