Selene noto que Steven contenía el aliento al ver el vídeo de su tía y el vaso en la mano. — Mi propia tía asesino a mi padre, por Dios no lo puedo creer. —murmuró. Y luego el golpe final. Su tía entrando en la cocina con el vaso y saliendo de él dos minutos después… sin el. Habían registrado los investigadores todo esa mañana y no habían encontrado nada, pero en un armario de la cocina había un lugar para esconder ese vaso. Su padre había muerto de forma extraña ese día. Steven no podía respirar. El pasillo parecía dar vueltas y las náuseas lo ahogaban. A su lado, Selene temblaba. — ¿Qué hacéis aquí?. Su primo, estaba en medio del pasillo y se miraron a los ojos los dos. Sin decir nada, Steven le alargó el móvil y Tomaso lo tomó enmarcando una ceja. — Tal vez deberías sentarte primo.

