Porfin, la puerta se abrio el caos se desato y muchas personas intentaron salir, tristemente no lo lograron, la salida fue interrumpida por una persona con una mascara con una cara feliz en ella, la persona sostenia un arma y nos amenazaba con ella, cuando todos se calmaron nos señalo hacia afuera ñcon señal de que lo siguieramos, nos junto en filas y comenzo a caminar, era un pasillo largo, humedo y pequeño, como si fuera una prision, al terminar el recorrido habia una gran puerta la cual estar unos diez segundos en ella se abrio, al entrar a la puerta era una habitacion mucho mas grande con muchas mas puertas las cuales se comenzaron a abrir, entrando mas gente y "guardias" a la sala, los guardias se pusieron en circulos y nos obligaron a ponernos en medio, parecian como si estuvieran escuchando alguna instruccion, aunque estabamos en un lugar tan pequeño, el desorden no se hizo esperar, las personas que se hicieron los hereos fueron fusilados, eramos como sesenta personas, alfinal quedamos como cuarenta, era algo inquietante, gente llorando, personas con armas y cadaveres, muchos estaban paralizados, al poco tiempo los guardias nos pusieron en fila de cinco personas, nosotros eramos la fila numero ocho, a la primera fila la metieron en una cabina y la cerraron, mientras eso sucedia, nosotros nos presentamos, decidimos hablarnos por numeros para mas accebilidad, el numeramiento fue por orden en el que estabamos en la fila, el numero uno parecia una persona asustadisa mas de lo que estabamos todos, el numero dos parecia estar preparado para lo que se viniera, el numero tres era yo pero me catalogaron como una persona sin miedo, la numero cuato era una mujer bastante asustada la cual no queria compañia y el numero cinco un hombre el cual no sabia porque estaba ahi, cuando terminamos de presentarnos y catalogarnos, la puerta de la cabina se abrio, y no habia nadie, pusieron al grupo dos pero todos estaba asustados, -¡los mataron!- todos gritaron en desesperacion, por la desaparicion de la fila uno, el estres se lleno en la casa junto a personas que querian huir, nosotros permanesimos agachados, no hubo disparos pero si golpes, a la fuerza fue llevada la fila dos, y asi con cada una de las filas, al poco tiempo fue nuestro turno, al entrar un gas inundo la cabina y comenzamos a caer dormidos
Estabamos en la misma situacion de antes, fue como en la camioneta, fui el primero en despertar de la fila, la cual se habia convertido en un grupo, la historia de un juego se volveria a repetir muy seguido