Capítulo 62 Entender que su hijo no tuvo la culpa de que todo terminara. Ester y Walter, al ver como Sabrina salía de la oficina después de darle un beso a Mateo en la mejilla, la miraron un poco desencajados, pues esta no demostraba sentir ni un mínimo gramo de vergüenza y ni un poco de pudor después de haber sido encontrada con su cuñado en tremenda situación. Lo que para ellos era por demás molesto, para Mateo era muy diferente, a él le encantó ver a Sabrina así, pues eso demostraba que ella quería más de lo que ellos tenían y eso era precisamente lo que Mateo también quería. —No lo puedo creer, esta niña es una desubicada. Dijo Esther sin poder contenerse. —Madre, por favor no hables así de ella. Sabrina no te ha hecho nada malo. Mejor, sentémonos y charlamos de lo que está pasand

