*Ember* Paso junto a todos y simplemente me dirijo a mi habitación. No tiene sentido hablar con nadie. Sé cómo va a terminar esto, va a terminar conmigo teniendo que irme. Justo cuando las cosas empiezan a estar bien por una vez en mi vida, ese desgraciado regresa y decide atormentar mi vida. Va a venir por mí de cualquier manera. Ahora sé que nunca podré tener nada allá arriba más que la vida a la que ya me he acostumbrado, no importa cuánto lo intente, no importa cuánto lo piense. Después de todo, no soy nada, no soy nadie. Él tiene razón, él me hizo. Nadie siquiera intenta seguirme o detenerme mientras me dirijo a la habitación. No sé qué voy a hacer, a dónde voy a ir, pero sé que tengo que irme. Me pregunto si puedo encontrar la ropa original con la que vine aquí. Odiaría tener que ll

