Las cosas han estado tranquilas, pero no nos acomodamos demasiado. Es decir, para ser justos, no puedo sentirme cómoda aunque mi vida dependiera de ello. Estoy enorme, como una casa. Mi embarazo terminará en cualquier momento y estoy feliz por ello. Blaze ha estado corriendo de un lado a otro los últimos días tratando de terminar todos los preparativos para los gemelos. Nunca le dije cómo se ven. Quiero que sea una sorpresa. —¡Blaze! —grito. Necesito su ayuda. Oigo golpes y un fuerte ruido. Sé que acaba de caerse. —¡Ya voy, mi amor! ¿Es el momento? —Viene corriendo escaleras abajo casi cayéndose—. ¿Debería llamar al médico? Oh, mierda, ¿dónde puse la bolsa? —Está buscando torpemente su teléfono. Y la bolsa. No puedo evitar soltar una risita. —Cosanta, solo necesito que me ayudes a lev
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


